Taco Trials reta a los participantes a alternar entre comer tacos y correr vueltas, con el objetivo de completar la secuencia más rápido que los demás. El evento es conocido por su ambiente divertido e irreverente, y los participantes deben comer al menos un taco y correr una vuelta para recibir una medalla. Vomitar supone la descalificación. Los beneficios se destinan a la Asociación de Bosques y Parques de Connecticut. Se entregan trofeos a los participantes más rápidos en las categorías masculina, femenina y no binaria. El evento pretende ser desenfadado y no debe tomarse demasiado en serio.