El Watsontown JesVic es un evento de resistencia en honor a Jessica Wade y Vicki Hitesman, dos mujeres de la comunidad que fallecieron de cáncer. Jessica era una joven atlética con aspiraciones de correr un maratón, mientras que Vicki era una antigua enfermera y superviviente de cáncer muy involucrada en las actividades deportivas de sus hijos, apoyando a los equipos locales. Desde su creación, el evento ha recaudado una gran cantidad de dinero para ayudar a las familias que se enfrentan a retos médicos. La participación de la comunidad, incluyendo empresas, voluntarios y participantes, ha sido fundamental para su éxito. El evento encarna el espíritu de sus homónimas, continuando su legado al apoyar a las familias locales necesitadas.