La carrera de resistencia Día de Los Muertos (DDLM) es un día, y una carrera, como ningún otro. Arraigado en la profundamente venerada tradición mexicana, este evento honra la conexión duradera entre los vivos y aquellos que nos precedieron, celebrando a los seres queridos que han fallecido y a los antepasados cuyas vidas hicieron posible la nuestra. Los corredores pueden elegir entre formatos de 48 horas, 24 horas, 12 horas, 6 horas o relevos por equipos, cada uno de los cuales supone una poderosa prueba de resistencia y reflexión. En el corazón del evento se encuentra una ofrenda comunitaria (altar), un espacio sagrado donde se invita a los corredores a dejar ofrendas de fotos, flores, frutas, bebidas, baratijas o mensajes en honor a sus antepasados. Estos gestos infunden a cada vuelta significado, gratitud y conexión, transformando la carrera en un viaje profundamente personal. La celebración continúa con una actuación interactiva en directo de Huecha Omeyocan, un grupo con sede en McMinnville que preserva las vibrantes tradiciones de los pueblos mesoamericanos prehispánicos a través de la danza y la música aztecas.